No quiero una cinta roja en tu cacerola: Latinoamérica.
No solo un día al año, no solo el primero de diciembre necesitamos que pongas en tus perfiles cintas rojas y recuerdes todos los grandes personajes que nos ha arrebatado este virus, que nos ha arrebatado el silencio, que nos ha arrebatado la complicidad del Estado y de la industria farmacéutica.
No solo necesitamos una cinta roja en tu cacerola. Necesitamos que se hable del VIH con nombre propio, con nosotrxs, que se deje de hablar –lo poco que se habla POR nosotrxs y SIN nosotrxs-.
Read More































